Creyendo en un mundo sano y feliz miro al futuro con optimismo si le enseñamos a nuestros hijos los principios de la vida simple y racional, debemos retornar a la naturaleza, volver al campo.
La industrializacion y el orden economico que se impuso en el mundo fue tentador a las personas para que abandonaran los campos. Este mal llamado “desarrollo” , asfalto las calles y comenso a colocar las casas una encima de las otras porque todo se aglomeraba en pequeñas extenciones de tierra. El artificialismo se apodero del estilo de vida y todo aquello que tenia nombres raros, colores fuertes y venia en envases plasticos empesaron a dominar nuestros gustos. Esta vida moderna, producto de un falso progreso, nos aparto del orden natural degradando nuestra especie y maltratando el hogar que Dios nos dio; el planeta. Por ello, el odio, las epidemias, las catastrofes y el desabastecimiento tienen el mismo origen y la solucion es el retorno al orden natural.
La carrera mas importante que mas va a necesitar la humanidad es la ingenieria agronoma. Los campos se han destruido por el uso de quimicos, inadecuadas tecnicas de cosecha y mal uso de los ciclos entre siembra y cosecha. Muchas tierras son hoy infertiles y otras sufren los embates de un clima descontrolado con sequias o inundaciones fuertes y prolongadas. Muchas hortalizas, semillas, “montes” y especies estan en extinción como consecuencia del monopolio de empresas que por mercadeo solo distribuyen pocas variedades acabando con la concervacion de las demas. Todo esto, sumado al crecimiento de la población nos alerta de un panorama fatal lleno de hambruna.
El oficio del campesino en Venezuela se perdio con la llegada del petroleo, hoy vemos como increiblemente tenemos casos de desnutricion en las poblaciones rurales, alrededor de ellos, los campos llenos de monte; nos sobran tierras, y estamos bendecidos por su calidad y por un clima favorable. No se justifica que el campesino tenga hambre porque no tiene plata para ir a la carniceria y a la bodega a comprar, ¡es increible!!! No se entiende como sus hijos acompañan su comida con Pepsi ó Tang.
Recuperemos el oficio del campesino y la cultura de las pequeñas eco-granjas; promovamos las siembras biologicas y volvamos al campo.
El campo es vida, el campo es Salud, es aire fresco y mente despejada. El campo es agua, amanecer, niños en los arboles y enamorados detrás de los matorrales, el campo es felicidad.
El científico J.C. Bose decía: “el poeta está íntimamente unido a la verdad, en tanto que el hombre de ciencia se acerca desmañadamente.” Por eso les dejo fragmentos sueltos y libres de Vicente Gerbasi
Todo se inicia en secreto:
El olor del cacao en los patios crepusculares,
los rojos navíos celestes,
la campana en el pescuezo de los asnos,
el hollín en las paredes de la cocina,
la araña en el dibujo sideral de los rincones
Te amo, infancia, te amo
porque aún me guardas un césped con cabras,
tardes con cielos de cometas
y racimos de frutas en los pesados ramajes.
¿Aún existen los naranjos
que plantó mi padre en el patio de la casa,
el horno donde mi madre hacía el pan
y doradas roscas con azúcar y canela
¿Recuerdas que tú y yo nos bañábamos en el río?
¿recuerdas que había una penumbra de bambú y helecho?
Te amo, infancia, te amo
porque me dabas panales de miel en la casa de la escuela,
porque me llevabas al sitio donde vivían las vacas
¿He descubierto, acaso, el secreto de la tierra,
mirando las vacas como nubes de equinoccio,
entre las anchas hojas de tabaco?
El año sostiene las casas de la aldea
rodeadas de luminosas hojas de plátano.
En los umbrales están sentados los ancianos
contemplando el juego de los perros.
Oigo rumores de vienen del corazón de los labriegos,
oigo al tiempo acumulado café en los patios iluminados,
sonando guaruras indígenas en las colinas de la tarde.
Veo un gallo picoteando chinches silvestres.
El aire huele a menta amarga.
Todo se inicia en secreto:
El sabor del chocolate,
Tío Conejo entre los árboles lunares,
el paso del jinete sin cabeza por la calle de la noche,
el brillo del murciélago en la sombra